viernes, 31 de agosto de 2007


Y por fin ha llegado el día de los fuegos, desde pequeño me han encantado todas esas luces y colores en el cielo nocturno y ver las caras de la gente mirando hacia arriba intermitentemente iluminadas y con ojos de apariencia mágica causada por el reflejo de estas explosiones de color. Aunque la predicción del Polvo no se ha cumplido por ahora, puesto decía muy claro que hoy pasaría algo sorprendente (no, no me toméis por loco, la predicción solo es el producto de un juego de esos que yo me inventó cuando tengo un libro en la mano y hay mucho viento XD); pero bueno todavía no ha acabado el día, así que aun puede cumplirse.
También estoy preparando mentalmente mi lista de deseos para pedírselos a esas bonitas luces y aunque sea toda una lista no son deseos materialistas eh y que ya sé que no se le suelen pedir deseos a los fuegos artificiales ¿Pero por qué no? Al fin y al cabo es igual de lógico eso que pedirle deseos a las estrellas fugaces que no son más que materia que se desintegra al entrar en la atmósfera terrestre.
Y ya no se que más escribir, llevo una época con la creatividad acompañando a mi animo, es decir, los dos por los suelos. Con suerte hoy, al volver a levantar la cabeza hacia el firmamento, recuerdan lo bonito que era volar y planear sintiendo el sol en el alma y el resto del mundo allá abajo al margen de todo.

Decidieron compartir melancolías, soledades y fantasmas a la par
miedos locos, tristezas y alegrías y juraron no engañarse nunca más
Decidieron vadear el ancho muro que separa la mentira del perdón
y revolcarse en el olvido hasta borrar las heridas de una espina envuelta en flor
Es mejor caminar que parar y ponerse a temblar
Es mejor caminar que parar y ponerse a temblar

Hoy la vida les sonríe y dios dirá si el futuro les depara un buen color regalándoles otra oportunidad de empezar con su pie bueno y ya van dos
Y mil veces más tendrán que recorrer la vereda más incierta y perdonar
mientras no les lluevan piedras les irá mejor que bien
ojalá que el sol no deje de brillar
Es mejor caminar que parar y ponerse a temblar
Es mejor caminar que parar y ponerse a temblar

Y confío en que no olviden el infierno y los motivos que les llevaron allí y que la vida no les guíe hasta lo negro, espiral de donde no hay forma de salir
Una lágrima es mayor que el mar entero, cuando el viento lleva a lomos la traición porque la vida se convierte en un invierno
tenebroso para dos
Es mejor caminar que parar y ponerse a temblar
Es mejor caminar que parar y ponerse a temblar

Posted by Esteban at 10:56

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sábado, 25 de agosto de 2007


-Dime lo que ves.
- Caigo al vacío. Noto el viento en mi cara y mi pelo volando hacia atrás. No respiro por la presión del aire, pero no me siento asfixiado.
Ya no caigo, ahora estoy sentando en una silla de madera en una pequeña habitación. La luz del techo parpadea como si estuviese apunto de fundirse la bombilla que cuelga oscilante. Hay una planta llena de flores en la mesa que esta a mi lado, la superficie de esta está llena de pétalos multicolores y hojas secas. También hay una nota, la cojo y la leo, tiene muy poco escrito, solo pone: Esperando sonrisas.
Ahora no consigo ver nada, ah ya veo, es que tenía los ojos cerrados. Estoy bajo agua, veo peces, creo que son de agua dulce, pasan a mi lado dejando suaves destellos a su paso. Me desplazo con ágiles movimientos, me encanta bucear. Y además puedo respirar esta agua, aquí todo parece distinto. Hay algo que brilla en el fondo, me acercó a el, es una preciosa corona de plata, me la pongo cual Poseidón y fuertemente impulsado por mis piernas, salgo a la superficie. Veo la luna brillar en un lateral del cielo y me guiña un ojo, ahora me giro hacia las estrellas. Estas me miran a los ojos y les doy mi corona como agradecimiento por sus servicios.
¡Aaah! Me he llevado un fuerte golpe en la espalda. Tengo una venda tapándome los ojos ¡No consigo quitármela! Ceso mis intentos porque me encuentro demasiado cansado. Me tumbo en el suelo. Una mullida hierba y un suave olor a helecho propician que me empiece a dormir.
Me despierto con los rayos del sol bailando sobre mi cuerpo desnudo. Escucho música, consigo desperezarme y levantarme, pero solo veo en frente un espejo resquebrajado y a mi reflejo roto
Abrí los ojos, volvía a estar en aquella cómoda y moderna camilla.
-Bonito viaje. ¿Pensó usted acaso que podría engañarme? ¿Por qué no me dijo lo que había ocurrido desde un principio?
- Pero… si solo ha sido un sueño hipnótico sin sentido alguno.
- Cuando se lleva tantos años como yo en esto, se sabe diferenciar los fragmentos de verdad de las invenciones del subconsciente. ¿Qué le movió para ocultarme esa historia?
- El dolor supongo.

Posted by Esteban at 14:21

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jueves, 23 de agosto de 2007


He aprendido a viajar adelante y atrás sobre el tiempo sin necesidad de materia exótica, sin utilizar una ergosfera, sin un transporte de velocidad superlumínica, sin crear una ruptura en el tejido espacio tiempo, sin preocuparme por la conjetura de la protección cronológica… es decir, sin ninguna complicación.

Viajar hacia delante nunca había sido algo complicado, puesto que siempre avanzamos, por mucho que queramos resistirnos, la corriente siempre nos arrastra junto con todo lo demás. Yo lo que quería era retroceder sobre mis pasos, así que centré inútilmente todo mi tiempo en buscar la forma de cómo podría volver atrás en el tiempo, hasta que lo di por imposible.
Todo cambió la noche del 2 de Agosto, cuando de madrugada me desperté sobresaltado al escuchar un grito. Para mi sorpresa, era yo quien estaba gritando, ya consciente de ello detuve el sonido. Por suerte, no había despertado a ninguno de mis compañeros de habitación. Mientras que mis ojos se acostumbraban a la penumbra y empezaban a captar las distintas formas que habitaban el cuarto, intenté recordar en que estaba soñando para así saber que me había afectado tanto como para haber pronunciado aquel agónico chillido.
Igual que los pálidos rayos lunares se filtraban por las rendijas de la persiana, el recuerdo de lo que había soñado fue emanando por las grietas del imperceptible muro que separaba en mi mente mi parte consciente de mi parte subconsciente.
Al fin, tuve el sueño completo en mi cabeza y supe que había estado soñando con aquella noche cargada de dolor. Había vuelto a vivir la desolación en todo mi ser, había apoyado mi cara llena de lágrimas en aquel amistoso hombro exactamente de la misma forma y había producido de nuevo aquel grito saturado de sufrimiento en cada uno de sus armónicos. Todo idéntico a la última vez.
Deseché esas perturbadoras imágenes de mi cabeza, haber vuelto a sentir todo eso había trastocado mi ánimo; pero de repente me di cuenta de todo, me sentí como si todo el tiempo hubiese tenido una venda puesta sobre mis ojos, si había vuelto a vivir aquella noche, el pasado se había cruzado con el presente dejando su fría huella en mi, que en este caso era tristeza. ¿Había realmente viajado al pasado?
Para solventar mis dudas, me concentré en localizar el recuerdo más feliz y nítido que encontré, viajé días atrás y reproduje lo mejor que pude esa realidad: el aroma cambiante, la brisa en mi piel, la felicidad que me hacía temblar y sentir en mi cuerpo hormigueos y escalofríos, mi voz entrecortada, los pensamientos que invadían mi cabeza… Reproduje hasta el más mínimo detalle o sensación, hasta creer que estaba allí realmente y olvidar el verdadero presente, ese era mi presente ahora. No podía alterar nada, todo sucedía como había sucedido en su momento; pero a mi eso no me importaba, puesto que ya había olvidado que eso ya había pasado.
Abrí los ojos, me encontraba de nuevo tumbado en la cama, me sentía estupendamente e irradiaba felicidad hacia la oscuridad con la más alegre de mis sonrisas. El pasado se había convertido en presente, el presente se había olvidado porque se transformó en un todavía desconocido futuro y ahora que había vuelto al verdadero presente y el pasado volvía a ser pasado; no todo se había esfumado, porque en mi seguía latiendo una alegría incontrolada. Esa era la prueba de mi viaje porque nada en ese espacio ni en ese tiempo en el que me encontraba teóricamente atrapado, es decir, en esa noche y en ese cuarto podría haberme causado tal felicidad.
Cerré los ojos sonriendo una vez más, orgulloso de haber encontrado la forma de viajar al pasado y una fuente inagotable de fuerza y felicidad a la que siempre podría acceder.

Posted by Esteban at 7:49

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