jueves, 20 de septiembre de 2007


Mucha gente está acostumbrada a creer que se puede escribir sobre lo que uno desea, pero no es así de sencillo. En realidad, todo depende de cómo se encuentren los temas; es verdad que la mayoría de ellos se encuentran libres y sanos, desperdigados por el mundo y esperando a que cualquiera los invoque(por eso todo el mundo piensa que siempre es así de fácil), pero, a veces sucede que los temas se encuentran cautivos y no aparecen por muchas palabras que escriba el que trata de invocarlos.
Esto es lo que sucede esta vez, el escritor de estas palabras, es decir yo, escribo todas estas palabras tratando de que aparezca, entre la típica nube de polvo y luz, el tema que quiero que se materialice; sin embargo, no lo consigo y solo acuden al texto otros ridículos temas menores.
¿Dónde estarás tema mío? Quizá estás encarcelado en una oscura mazmorra, encadenado a una incomoda pared de piedra, sintiendo el frío de los grilletes en tu piel desnuda o quizá estas enterrado bajo toneladas de tierra y escombros, sin poder respirar o quizá ¿quién sabe? algo peor...
Me entristezco solo de pensarlo.
¿Quién te tendrá cautivo? ¿ Cuándo podrás acudir a mi llamada?
Esperaré y, mientras tanto, dejo estás palabras que no han servido de nada, puesto que solo te quería a ti y, menos tú, han acudido una manada.

Posted by Esteban at 14:00

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