sábado, 27 de octubre de 2007


Mientras observaba aquel pequeño pez, rígido y muerto, ser arrastrado por las corrientes de agua de la pecera, de mis labios resbalaron en forma de susurros las verdades que no me atrevo a decirte y las preguntas que rondan en mi cabeza, volaron en el viento que generaba el ruidoso ventilador de al lado.
¿Será cierto todo lo que me parece o es mi cerebro un traidor que me engaña? ¿Serán ciertas tus señales? ¿ Serán ciertas tus palabras? ¿ Planearías cada gesto, cada sonrisa, cada melodía con la esperanza de que yo me diese cuenta de lo que escondes? ¿Te darás cuenta de las pistas que te dejó al andar? ¿ Diferenciarás las palabras falsas de las de verdad? ¿ Rebosarás tantas dudas como yo?
No sé nada, pero, por si acaso, yo juego y espero que tu también estés jugando. Cada vez escribo más palabras y cuantas más palabras, más información y cuanta más información, más difícil es saber que parte es la ficción, cuales son palabras clave, cueles de protección.
Sé que leerás estas letras, que escribo sobre el polvoriento cristal de la pecera, en ese instante una duda, por pequeña que sea, aparecerá en tu mente, ¿ Será por mi? pensarás.
Sí, es por ti, te lo aseguro es por ti. Siento no poder decírtelo de forma más clara, pero no voy a ser yo quién se atreva a apostar en este juego, ya tuve muchas deudas en el pasado.
Estos días miraré cada una de las peceras, desde las llenas de bonitos peces hasta las viejas y abandonadas, esperando tu contestación tan anhelada.

Posted by Esteban at 15:01

0 destello(s) de luciérnaga