domingo, 14 de octubre de 2007


Acabo de borrar una entrada larguísima que había escrito intentando plasmar como me siento hoy porque no hubiese servido de nada bueno publicarla, puede que incluso hubiese provocado reacciones malas. Así que en una arrebato antiegoista, prefiero callar mis sentimientos y que todo siga al margen de ellos.
Aunque no me va a quedar una entrada tan bonita como la anterior, me tendré que conformar con lo que salga.
Y ya admito, por fin, que desde hace un tiempo soy ciudadano del mundo de los sueños. El rumor era cierto, he abandonado el mundo real. Me duele haberlo dejado, pero en él ya no podía vivir ni ser feliz.
En cambio, en este mundo de bonitos engaños todo es mucho más fácil: puedo en cualquier momento hacer lo que quiera junto la compañía que yo quiera y con ello volver a sonreír.
Lo malo es que en este mundo nada te sorprende, nada te emociona, nada te hace correr por una ciudad con los 2 corazones latiendo, lleno de miedo y lleno de amor.. Pero, lo verdaderamente malo de este mundo es que no es real y cuando uno se da cuenta de este detalle se cae de él y se estampa contra el suelo de la realidad. Cuando esto sucede, te das cuenta del engaño y todos los sueños y recuerdos se rompen en cristales afilados que te desgarran desde dentro.

Ya sólo me queda soñar, que lo sueños se hagan realidad, hasta que así se hagan saludos desde de este mundo de falso bienestar. ;)

Posted by Esteban at 11:11

2 destello(s) de luciérnaga