viernes, 30 de noviembre de 2007


Aparca tus botas de los días de lluvia, hoy apartaré las nubes por ti para que sientas el sol en tu piel. Rayos de sol, ese es mi regalo. Quizás no sea lo que estabas esperando o quizás no lo valores, pero, con el sol, te regalo todo lo que puedas querer. Pide un deseo y ya lo verás.
Y además, Laura, con lo mucho que te quiero tienes una fortuna de dinero. ¿Dinero? Si, has leído bien, dinero. Pero es un dinero especial, con este dinero podrás comprar todo lo que esta fuera de alcance para el corrientucho.
Pero aún así me parece poco, porque no, tu no eres y ya está. Detrás de esa cortina que tienes, escondes mil virtudes y sueños de Nunca Jamás.
Me gustaría poder escribirte cosas mucho mejores que las de hoy, me gustaría poderte mandar mil besos por email, me encantaría que me contases tus sueños, deseo... deseo.. deseo que tu vida sea feliz y radiante.

Y ayer, te inventé abrazando aquel árbol, sólo te diré una cosa, siempre que necesites un abrazo, aquí tienes un amigo para siempre.

Sé que tu eres más de otro tipo de dedicación así que ahora, pondré tu manera, al fin y al cabo y esto lo hago:
¡Porque hoy es tu cumpleaños!
Porque me dedicaste la entrada y si no quedo de desagradecido XD
Porque en realidad lo hago porque me importas
Porque me parece que tu fondo vale mucho más de lo que puedan creer algunas personas.
Porque escondes una inocencia encantadora.
Porque eres buenísima.
Porque nos empezamos a conocer de verdad en nuestras tardes de estudio.
Porque en nuestras primeras tardes de estudio casi no estudiamos.
Porque nos emocionamos hablando y hablando.
Porque confiamos el uno en el otro.
Porque nos diferenciamos en mil cosas y aun así somos amigos.
Porque eres un saco de sueños revueltos.
Porque te quiero.

Si, te quiero. Y lo recalco, tan sólo porque ahora en este mundo se le pone a la primera persona que pasa, pero que sepas que yo lo digo de verdad.

Posted by Esteban at 14:56

1 destello(s) de luciérnaga

sábado, 24 de noviembre de 2007


Había una vez un joven planeta en una galaxia no muy lejana. No era un planeta muy grade, ni quizás tampoco fuera el que vestía colores más vistosos, pero su núcleo estaba lleno de una cosa que no tantos planetas tenían, estaba compuesto de sueños.
El pequeño planeta desde que había nacido, tan sólo hace 17 millones de años, soñaba con tener una estrella, el también quería tener su Sol. Se pasaba el tiempo intentando ver si alguna de esas luces, que veía en la lejanía, se estaba acercando.
Un día, como por arte de magia, vio cumplido su deseo. Cerca de él, se hallaba una brillante estrella azul. No parecía mucho mayor que él y el joven planeta estimó que habría nacido en una nebulosa cercana pocos millones de años antes que él.
Pronto, hablaban como si se conociesen de siempre y al planeta le encantaba el calor que le hacía sentir en la piel, además de que se quedaba siempre maravillado mirando su hermosa luz.
En un momento del tiempo, el planeta descubrió que se había enamorado y de él se apoderó una fuerza misteriosa que le hizo girar al rededor de su estrella. Había puntos en su órbita en los que pasaba muy cerca de su sol y justo, en el perihelio, este le dijo al oído que sentía también ese amor por él.
El planeta se puso tan feliz que hasta empezó también a girar sobre si mismo. Apareció así su día y su noche y poco después también surgió de vida y la belleza. En su rostro nacieron grandes mares llenos de multitud de seres y extensos y verdes bosques llenos de flores silvestres.
Para el sol y el planeta todo era perfecto. Y así lo fue durante un tiempo.
Sin embargo, esto no pudo durar para siempre. Y el helio de la estrella se empezó a acabar con tanto brillar y llegó el momento en el que sus explosiones nucleares no fueron capaces de contener a la fuerza de la gravedad y se desplomó sobre si misma. La gran estrella, sin poder hacer nada para evitarlo, murió.
Su cadáver se convirtió en un punto tan denso, que ni el te quiero luminoso que le había gritado en el último segundo a su querido planeta pudo escapar de su nuevo campo gravitatorio.
El planeta tampoco se pudo despedir y en toda su superficie empezó a llover, como nunca había llovido en él. No quería creer lo que había sucedido, no podía aceptarlo. Volvía a estar en la oscuridad, pero todavía seguía girando al rededor de donde había estado su querido sol. Sin la luz, sin el amor de su estrella, toda su vida se apagó como se apaga una vela si le soplas. Contempló impotente como morían sus bosques, sus criaturas y con ello, su belleza, su vida.

Y ahora, su núcleo sólo sueña con el impacto de algún gran asteroide y así, por fin, poder reunirse con su sol, con su amada estrella.



Siempre quise ir a L.A.
dejar un día esta ciudad.
Cruzar el mar en tu compañía.

Pero ya hace tiempo que me has dejado,
y probablemente me habrás olvidado.
No sé que aventuras correré sin ti.

Y ahora estoy aquí sentado
en un viejo Cadillac de segunda mano
junto al Mervellé, a mis pies mi ciudad
y hace un momento que me ha dejado,
aquí en la ladera del Tibidabo,
la última rubia que vino a probar
el asiento de atrás.

Quizás el "martini" me ha hecho recordar
nena, ¨por qué no volviste a llamar?
Creí que podía olvidarte sin más
y aún a ratos, ya ves.

Y al irse la rubia me he sentido extraño,
me he quedado solo, fumando un cigarro,
quizás he pensado, nostalgia de ti
y desde esta curva donde estoy parado
me he sorprendido mirando a tu barrio,
y me han atrapado luces de ciudad.

El amanecer me sorprenderá
dormido, borracho en el Cadillac,
junto a las palmeras luce solitario
y dice la gente que ahora eres formal
y yo aquí borracho en el Cadillac
bajo las palmeras luce solitario.
Y no estás tú, nena.

Posted by Esteban at 15:22

2 destello(s) de luciérnaga

viernes, 23 de noviembre de 2007


Porque el día más inesperado,me giraré y te encontraré. Es verdad que yo nunca he sabido hacer rebotar los cantos en la superficie del agua. Pero si me he pasado horas tumbado en la cama con los ojos abiertos, sin conseguir dormir, sólo pensando.
Ese día yo bajaré corriendo por unas escaleras, me giraré y ahí nuestros ojos se conocerán. Te llevaré en moto por toda la ciudad, mientras me abrazan tus finos y cálidos brazos.
Y, aunque la muerte me susurre al oído, yo seguiré sintiendo: seguiré odiando, seguiré llorando y secando mis lágrimas con las manos, seguiré riendo...
Inventaré películas en las que entras en mi casa y , sigilosa, abrirás la puerta de mi habitación para sorprenderme y de repente me parecerá que a mi espalda esta se la abre, es el amor quien la mueve. Estaremos separados por un simple muro, pegaremos nuestras orejas para escucharnos, pero sólo oiremos nuestro silencio.
Correré a abrir la puerta de mi casa y allí estarás, esperándome, todavía con la mano en el timbre. Con un gesto, me mandarás callar, te acercarás a mi, nos besaremos.
Arrugaremos las sábanas de mi cama, dormiré en el calor de tu pecho. Y al escuchar tu corazón latir, rogaré al tiempo ,como nunca le he rogado, que se detenga
.

Posted by Esteban at 15:38

1 destello(s) de luciérnaga

jueves, 22 de noviembre de 2007

Aún con la persiana bajada, no dudé en silbar y llamar a mis hadas como tantas otras veces. Creerme, me dejé los pulmones en ello. Pero lo que cuenta es que al final respondieron a mi llamada.
No sé por dónde entraron, ni creo que lo vaya a saber nadie nunca, así que no vale la pena ni preguntárselo. Al fin y al cabo, no serían tan enigmáticas y fantásticas si pudiésemos comprender como hacen todas sus maravillas.
Jamás podré olvidar como bailaban por los aires a mi al rededor y eso que me molestaban con su estridente zumbido y me cegaban, durante casi cinco segundos, cada vez que una pasaba por delante de mi cara.
En el aire sentía como palabras flotando que me decían: No estés triste, no estés triste...
- No lo estaré más, os lo prometo- dije mientras cogía una corta, pero resistente soga y la ataba en la espiral de mi lámpara.
Esa luz de hada, que me bañaba la piel, era la felicidad, no se podría describir mejor con ninguna otra palabra. Sabía que las hadas pronto se marcharían y tenía que actuar rápido. Tenía que morir feliz.
Acerque la banqueta y me subí a ella con una gran sonrisa dibujada en mi rostro. Metí la cabeza por el óvalo que había hecho antes en la cuerda. La cuerda era aspera, pero sentir a las hadas volando a unos centímetros de mi alejaban cualquier sentimiento dañino de mi cabeza.
- Uno, dos , tres.. - conté en mi cabeza mientras que quitaba el pie izquierdo de la banqueta y casi al mismo tiempo el derecho.
Noté un súbito dolor en el cuello, vi a las hadas esforzándose en vano por mantener mi cuerpo en el aire y, todavía sonriendo, todo se volvió oscuro y me conquistó el frío.

Empezaba mi viaje en busca de mis sueños.

Puede que no sea aún muy tarde
para escribir esta canción,
no sé si podré,
yo sólo quería recordarte
que vivo en la misma calle en el número tres.
Pero es que la distancia entre los dos cambió
y ahora escucho lejos tu corazón.
Porque yo te sigo queriendo
y quiero estar a cada momento junto a ti
y en tus caricias, encontrar un poco más de vida.
Y yo te sigo queriendo, a pesar de que estoy muriendo,
dame más que tu recuerdo para no sentir que te estoy perdiendo.

Puede ser ya demasiado tarde para volverte a regalar
una sonrisa en la barra de aquel bar
y predecirte en voz bajita lo que el tiempo y sus caprichos depararán.
Es que la distancia entre los dos cambió
y ahora escucho lejos tu corazón...

Posted by Esteban at 14:37

0 destello(s) de luciérnaga

lunes, 19 de noviembre de 2007


Nunca habéis deseado estar en una película? No, no me refiero a ser famoso, a salir en gigantescos anuncios, en el cine o en la televisión; ni si quiera me refiero a ser actor. Quiero deciros ¿ Nunca habéis soñado con no ser más que un personaje de un largometraje o bien de una novela?
Es cierto, sería frío que sólo sucediese lo que ha escrito el autor o guionista. Pero he de confesarlo, aunque quizá no me creáis, a veces he soñado con esa poca autodeterminación. De vez en cuando, amordazo a toda la realidad e intento creer que el autor me dejará ser feliz, que sólo esta moviendo sus hilos para añadirle emoción a mi historia y que, en realidad, me tiene preparado el milagro que necesito.
¿Por qué la esperanza es tan complicada de destruir?
Os contaré un secreto que poca gente conoce, cuando ella ve que ya no puede mantenerse por si misma, se fusiona con la locura y la parasita. Esto es lo que explica cuando te tocan la espalda, te giras, pero sólo ha sido tu imaginación. O como cuando sientes unas manos derrepente cubriéndote los ojos y una dulce voz preguntando justo detrás de ti: ¿ Quién soy? y el corazón bombea como nunca y la alegría grita en la cabeza ¡¿No puede ser?! Pero al segundo siguiente, se rompe el espejismo y uno se da cuenta de que esa penumbra ha sido un parpadeo, esas manos eran un flequillo y esa voz, tan sólo el viento que silbaba entre las desnudas ramas.

Con las desnudas ramas, acabo de recordar que ya estáis en el amarillo y marrón otoño. No, no me he equivocado, he dicho estáis. Sabéis, podrán caer todas las hojas de los árboles, podrá llover día si y día también, podrá hacer tanto frío que haga que me duelan los huesos; pero yo sigo viviendo en esta primavera. En el resto de las estaciones, para mi sólo hay muerte.
Cuando veis campos atestados de hojas, yo pienso únicamente cuanto blanco y que poco verde.
Aunque, claro, en el fondo sé que me estoy engañando y, en el fondo, me apuñala.

De verdad margaritas, nunca pensé que pudiera echaros tanto de menos, viejas amigas.

Los días que pasan
las luces del alba
mi alma, mi cuerpo, mi voz
no sirven de nada
¿Qué no daría yo,
por tener tu mirada,
por ser como siempre los dos
mientras todo cambia?
Porque yo sin ti no soy nada.
Sin ti no soy nada,
sin ti no soy nada.

Posted by Esteban at 14:56

1 destello(s) de luciérnaga

domingo, 18 de noviembre de 2007


No es un fantasma, no es una ilusión, no es un recuerdo, no es una vida. Esa neblina sólo es humo. ¿Y dónde está el fuego os preguntareis? Pues el fuego está ahí, invisible quemando todo. Quemando el suelo, el aire, las escondidas estrellas, el viento, mi voz, el cielo, quemando besos.
Y sin querer, incendio todo lo que veo, todo lo que sueño, todo lo que quiero. ¿Mi fuego es una llama eterna? ¿Quién sugirió ir al infierno?
Me condenaron hace tiempo a morir en la hoguera por hechizar a las luciérnagas y por algunas travesuras sinceras. Para su sorpresa, llevo ya meses atado a este poste, rodeado de recuerdos que me incineran, y aquí sigo narrando mis penas. ¿Quién iba a decir que uno pudiese acostumbrarse a esto?
El fuego, el dolor, las lágrimas, el amor.. ¿Existen de verdad? Ya no sé decir que si ni que no. Mi vida es siempre igual: contemplando el fuego envolviéndome, oliendo el aroma de mi corazón chamuscado, pensando en el final.
Decirme cómo era la luz del sol, cómo era el canto de los pájaros, qué era una sonrisa, cómo olían las flores, cómo sonaban las risas... Decirme cuál es mi nombre, decirme qué es soñar, qué se siente cuando uno es feliz.
Hablarme de las soluciones, hablarme de lo efímero, hablarme de resucitar... Hablarme de los finales felices, hablarme de los laberintos con salida, hablarme de viajar al pasado, hablarme de las lágrimas congeladas, hablarme de la ayuda, hablarme de los ángeles..

Nadie ve el humo, nadie ve el fuego.

- Ya se que no era real. Pero me pregunto si el resto del mundo lo es más... También a los de fuera se les esfuma de pronto el televisor, o el vaso que querían beber, o el dinero que tenían en la mano... O un ser querido... Y siguen creyendo, sin embargo, en su confortable Fundación... Y alguna vez, desde lejos, verán este edificio y no se dirán: es una cárcel. Dirán: parece una Fundación ... Y pasarán de largo.

La Fundación, Antonio Buero Vallejo


He sees the sign and hollow sky
He sees the stars come out tonight
He sees the city's ripped backsides
He sees the winding ocean drive
And everything was made for you and me
All of it was made for you and me

Posted by Esteban at 12:29

0 destello(s) de luciérnaga

miércoles, 14 de noviembre de 2007


La visión de Aedi se tornó opaca durante unos segundos y poco a poco la oscuridad fue dando paso a confusas lineas, como las que aparecen en un canal de televisión que está codificado. Estas, fueron enredandándose y anudándose hasta formar las paredes de un estrecho túnel, el cual acababa en una cegadora luz.
Esa refulgencia era diferente al resto de luces, tanto que provocó en Aedi cierto miedo, por lo que intentó alejarse de ella. Pero, a pesar de sus esfuerzos por distanciarse, fue arrastrado hacia ella como si estuviesen ejerciendo una fuerte tracción en cada uno de sus átomos en dirección a ella. Poco después, la luz saturaba sus ojos cerrados y le quemaba la piel.
El dolor fue efímero como un batir de alas de un colibrí.
Aedi abrió los ojos de nuevo, pero estos sólo fueron capaces de vislumbrar figuras amorfas de diversos colores flotando por todos los lados debido a la fuerte luminosidad sufrida por estos anteriormente. Lentamente estas machas multicolores fueron desapareciendo, dejando ver con ello la habitación en la que se encontraba. Poco tardó en reconocer que se trataba del despacho del jefe de estudios de su primer colegio y al hombre que se erguía detrás del clásico escritorio.
- ¿ Qué es esto? - Preguntó Aedi intentando conseguir una explicación lógica de todo lo que estaba pasando como respuesta.
- Esto es la sala de las Careolas. Aquí llegan todos los haudmortuus como tú.- contestó el hombre sin esperanza de haber saciado las preguntas de su antiguo alumno.
- ¿Los qué? No entiendo nada...
- No pierdas los nervios. Recuerda que acabas de tener ahora mismo un accidente de coche junto con tu mujer. ¿Te acuerdas?
En el momento que su cerebro asimiló la información recogida por sus oídos, miles de fotogramas golpearon como una impetuosa ola a su cabeza. Se vio a si mismo conduciendo, dando una curva perfectamente y, derrepente, cegado por la luz solar. Y poco después le sucedieron las imágenes en las que impactaba contra aquella ladera de la montaña.
Y todo por haberse olvidado de las gafas de sol...
-¿Estoy muerto?- exigió saber asustado,
- No, no estas ni vivo ni muerto y eso es la única razón por la que estás en en esta habitación hablando conmigo ahora.
- ¿Y que se supone que tengo que hacer aquí?
-Elegir
-¿Elegir qué? ¡Hable claro ya de una vez! - gritó desesperado.
- Si vivir o morir. Ahora los equipos médicos están tratando de reanimarte y cuando un ser está entre la vida y la muerte, cosa que sucede en contadas ocasiones, se les otorga la libertad de escoger su propio camino aquí.
- Vaya estupidez, está claro que quiero seguir viviendo. ¿ Para eso me traen aquí y me llevo este susto?
- Hay algo que debes conocer antes de tomar tu decisión. Tu mujer no ha tenido tanta suerte como tú, lo siento, pero ella ha fallecido en el acto.
Las palabras quedaron suspensas en el aire y crearon una gran reverberación en la cabeza de Aedi: Fallecido en el acto, fallecido, fallecido, fallecido, fallecido...
- Carla.. no...- rogó su voz.
Silenciosas y brillantes como estrellas fugaces, dos lágrimas corrieron por sus mejillas hasta extinguirse al caer al suelo.
- ¿Y si decido la muerte que será de mi?¿ Iría a un cielo o a un paraíso o a un lugar parecido? - pregunto conmocionado por la agónica información.
- No, claro que no. Humanos nunca cambiareis, siempre soñando y deseando mundos imposibles.
- ¿Y entonces no hay una vida después? ¿Todo se acaba aquí? ¿ Dejaré de existir por toda la eternidad?
- Oh no, no. Eso nunca, nunca dejarás de existir. Una cosa es estar vivo y otra muy diferente es existir. Deja que te explique. Tú dispones de cuasi infinitas configuraciones atómicas que lograste mientras estabas vivo en tu mundo temporal.
Siempre existirás porque tus configuraciones son factibles a que la sabia naturaleza las cree de nuevo. Con tu cerebro humano esas probabilidades te parecerán despreciables; pero, ante la eternidad, por pequeña que sea una probabilidad con tal de ser mayor que cero, acabará cumpliéndose, es decir, será un suceso seguro.
No obstante, debes comprender que existes en las configuraciones que has creado y no en más. Existes con el recuerdo de tus padres desde que los conoces y sería imposible que en otra de tus vidas vivieras tú sin tener ese recuerdo. Tus configuraciones son las que son y no las podrás cambiar. Por ejemplo, si amas o odias a una persona en varias configuraciones estructurales dadas de tu vida, en tus siguientes vidas amarás o odiarás de nuevo a esa persona, ya que no existen configuraciones tuyas en el mismo momento temporal que carezcan de esos sentimientos y las configuraciones que no eres tú, ya no tienen que ver contigo. Como mucho podrías ser alguien muy semejante a ti con otra vida diferente, pero no viviría en tu universo.
-¿En dónde?
- Pienso que ya sabes suficiente como para decidir... Pero bueno, si tanto te interesa, te diré que este es sólo uno de los infinitos universos que existen, aunque en este caso la palabra humana infinito se queda muy corta se mire como se mire, y en cada uno de ellos existen otras configuraciones diferentes y en algunos habrá muchísimas que se parezcan a ti, pero tú solo eres tus configuraciones y tu vida, por mucho otras se puedan parecer.
- Entiendo
- No, no entiendes nada en realidad, te lo he simplificado tanto que ha perdido la mayor parte de su gracia, pero bueno no te preocupes por eso. Preocúpate por la decisión que has de tomar.
- Ya me he decidido.
- Dime pues.
- Morir. Prefiero pasarme infinitas vidas feliz con mi mujer que crear nuevas configuraciones de mi ser en las que esté lleno de dolor, melancolía, angustia y en las que ella se haya transformado en tan sólo un recuerdo. Además, ahora que sé que siempre existiré, sólo pienso en reencontrarme con ella, aunque sea siendo conceptos abstractos, pero existentes. ¿Es eso lo que son las configuraciones sin materia no?
- Si, has captado lo suficiente. Y que sepas que en mi opinión no has decido mal, ni mucho menos. La mayoría de los otros seres inteligentes, en condiciones similares, suelen escoger lo mismo que tú, aunque teniendo en cuenta que eres un humano, ya es algo más sorprendente. Ah y tranquilo, volverás a vivir, siempre sucede, una y otra vez... Además es una feliz vida la que has llevado. Y como no tenemos nada más que hablar, nos despedimos ya ¿De acuerdo?
- De acuerdo- anunció con la voz llena de seguridad.
-Siempre es un placer volver a hablar contigo, Aedi - le comentó el jefe de estudios y con un guiño de ojo hizo desaparecer el cuerpo de Aedi en una nube de luz azul, de la cual incontables, invisibles y etéreas composiciones se esparcieron por la existencia real.

En el silencio de la habitación, el ente con la forma temporal del serio profesor murmuró unas palabras para si:
- Infinitas veces ha venido aquí este Aedi y todas elige lo mismo. Esa chica tiene que ser muy especial, es una pena que nunca vaya a venir por esta sala.

Posted by Esteban at 14:37

0 destello(s) de luciérnaga

domingo, 11 de noviembre de 2007


Pues ya estoy aquí de nuevo, pero voy a dejar una entradita muy corta porque mañana tengo examen de literatura de lengua castellana y me he despistado como nunca lo había hecho hasta ahora este curso, es decir, todavía no me sé nada de nada.
Como os había comentado que haría, la imagen de arriba, ya es una foto sacada por mi. Bueno, en realidad se quitó sola cuando yo estaba andando, me suele pasar bastante eso de que las cámaras cercanas a mi saquen fotos así porque si, a veces en los momentos más inoportunos. Ya que ha salido el tema os diré que estoy deseando descubrir mi superpoder especial de una vez que por ahora son cosas así arbitrarias : como controlar el clima con mi estado de ánimo, explotar bombillas, arreglar la cisterna del baño...
Como me voy por las ramas, simplificando: la foto me gustó y la publiqué. Aunque no es ninguna maravilla, ganó al resto de candidatas que eran : una imagen de gotas de cera caliente cayendo como lluvia sobre una papel; otra de un Sol anormalmente grande, de esos que no veo desde hace mucho, sacada desde mi ventana y una de mi peluche Pipo, que me lleva aguantando, como un campeón, desde que yo era un renacuajo.
Y ya me despido, prometo escribir más la próxima vez.

Shalalala. No hay por qué temer, no te va a comer
Ahora, bésala Uouó
Shalalala. Sin dudar, no lo evites más
Ahora, bésala Uouó
Shalalala. Por fovor escucha la canción Iraiaiaiaia
Ahora bésala Uouó
Shalalala. Es mejor que te decidas ya
Ahora bésala ... bésala... bésala.. bésala

Posted by Esteban at 13:19

0 destello(s) de luciérnaga

sábado, 10 de noviembre de 2007


Y ya llevo 17 años y un día, nunca me gusto crecer... No sé que poner, días estupendos estos últimos y llenos de sorpresas. Hoy pongo esta foto hecha con mi nueva cámara en la que salimos de mi hermana y yo. A partir de ahora, intentaré poner solo fotos hechas por mi en el blog y no me refiero a fotos mías, sino a fotos que saque yo por ahí a sitios o a cosas que me inspiren belleza, tristeza, alegría o cualquier cosa.
Ahora os dejo que me voy a disfrutar de la noche, que como diría Marta: Me lo merezco. XD
Ser felices

Spend money for love & peace

Estrella se inventa que vuelve a ser ella
Y luego siempre se despierta
Lleva ya casi ocho meses sin saber que es el amor
Se mira en ropa interior
Y pensándolo bien no se ve tan fea
Vuelve a ignorar el reloj cuando suena la puerta
Una vez le prometió:
"tú siempre serás mi estrella"
Y la estrella se apagó
Vuelve a iluminarte estrella

Posted by Esteban at 12:30

1 destello(s) de luciérnaga