jueves, 25 de octubre de 2007


Hoy mi sonrisa deslumbra por ti y no porque me haya enjuagado hoy con un blanqueador dental alrededor de unos veinte minutos. Brilla porque eres mi fantasma viviente de la opera, porque cuando la luz se marcha, nosotros nos ponemos a bailar y porque convertimos la vida en un musical.
Hoy por fin, Platón y los nervios se alejan de mi cabeza, pero ha dejado esa huella que dejan sobre mi todos los filósofos que me gustan.
No dejo de pensar en regalar bonitas ideas: ideas de besos, ideas de eros, ideas de sueños, ideas de flores, ideas de esperanzas, ideas de ilusiones, ideas de felicidad...
A ti, mi Fantasma, te regalaría una idea de eros, me da igual lo que piensen lo demás; a ti, Ojos brillantes, te daría mi idea de cariñosas dudas; a ti, Girasol, la idea de mi pregunta de dónde esta tu Sol..
Me paso la vida regalando ideas, aunque no os lo creáis. Subo por esas familiares escaleras esmeralda hasta el mundo inteligible, allí evoco a la idea de regalo y a la que quiero que sea mi regalo y, con un poco de esfuerzo, las comprimo en una sola. Luego solo hay que pensar en la esfera heterogenia de ideas que se tiene en la mano y en la persona a la que se la quieres regalar, en ese instante todo el regalo desaparece y vuela hasta su nuevo dueño.

Me despido ya, reconociendo lo sosa y extraña que ha quedado esta entrada, pero no importa nada, por que tu eres el fantasma de la opera viviente... ;)

Posted by Esteban at 13:17

1 destello(s) de luciérnaga